Andorrako Pigramek txikitzen ditu Santurtziren nahiak hiruko lerrotatik
Posted on Jan 09 in Res. LEB PLATA, noticias_berriakby santurtzibasketPrint
Santurtzi 64
B.C River Andorra 78
Se avisaba en la previa de la calidad de los hombres del conjunto andorrano. Fueron varios los momentos del partido de ayer, en lo que la calidad individual y la mayor fortaleza física fueron los principales argumentos del equipo entrenado por Julbe. Sin llegar a desplegar un gran juego Santurtzi ponía voluntad para no descolgarse del partido, pero la barrera de 10 puntos instaurada fundamentalmente en el segundo cuarto fue al apostre insalvable para los morados.
Arrancó el encuentro con un Santurtzi enchufado y un Andorra fallón. Los marineros carburaban de la mano de un entonado Savitsky y Andorra fallaba tiros exteriores y también en las cercanías. Pero todo resultó un espejismo. Pigram, el jugador del que comentabámos estuvo entrenando en verano con un equipo NBA, sacó a relucir su gran tiro exterior y no sólo metió a Andorra en juego sino que le puso por delante.
Sin embargo fue el segundo cuarto el momento en que se gestó una diferencia importante en el luminoso. Un 15-24 en el que destacaron sus dos pilares, el mencionado Pigram, que seguía a lo suyo, y Matalí, un jugadore que mostró de nuevo su versatilidad y calidad.
Santurtzi estaba tocado, pero estaba en el aire esa sensación de que un arreón podía meterle en el partido. La realidad fue otra. El conjunto pirenaico iba subiendo cada vez un peldaño más en los parciales y consiguió llegar a máximas de entre 18-20 puntos que ponían muy cuesta arrivba el partido para los morados. Con todo, Santurtzi pegó un arreón que quiza pudo ser tardío, pero que nunca llegaba a bajar de los 9-10 puntos.
En el último cuarto, a pesar de la superioridad manifestada por Andorra, hubo dos momentos clave, que pudieron marcar un devenir distinto en el resultado. El primero de ellos fue una clarísima falta hecha sobre Mikel Uriz cuando robó un balón, que no sólo no fue sancionada como antideportiva, sino que no fue ni señalada la falta. El marcador situaba en 10 puntos la ventaja de los visitantes en ese momento. El segundo momento clave se dio con un +8, y con un triple sobre la bocina y una extraña suspensión de Néstor Zamora, un base que tampoco es que se prodigue mucho desde más allá de 6,25. Fueron dos momentos puntuales pero que hicieron el camino poco menos que imposible, en un partido en el que había mucho más que ganar que perder.






















